Monday, June 21, 2010

El siglo XX mexicano según Carlos Monsiváis


Resulta difícil imaginar un México sin Carlos Monsiváis. No es una afirmación sentimental ni melodramática. Su omnipresencia y la impronta de su obra impregnaron prácticamente todos los ámbitos de la vida pública –cultural, política, social-- durante las últimas cinco décadas. Sus libros, sus gustos, la amplitud y variedad de sus intereses intelectuales, así como sus opiniones y hasta sus chistes, constituyeron una influyente manera de ver y entender al país.
La literatura, el cine, la pintura, la cultura de masas, el periodismo, la historia, los ídolos populares, son algunos de los muchos temas que estuvieron en el centro de sus obsesiones. En la entrevista que a continuación se reproduce, el cronista y escritor los enumera.
Fue realizada en vísperas del inicio del año 2000 y publicada por La Jornada el 30 de diciembre de 1999, como parte de una serie de entrevistas con intelectuales y artistas, convocados a revisar lo que había sido el siglo XX mexicano en el campo de lo social, la cultura y la creación artística.

(Foto: Barry Domínguez)

Arturo García Hernández
¿Cuáles son, según Carlos Monsiváis, los acontecimientos y las personalidades que definen al siglo XX mexicano? Uno de los más atentos observadores de la vida pública mexicana, autor de libros como Días de guardar y Amor perdido --imprescindibles para entender el México contemporáneo--, advierte de entrada: ''Toda respuesta sobre un asunto tan general se condena de antemano al fracaso. No le hace, me someto a la regla del juego de la entrevista, y me lanzo a la empresa inútil: vislumbrar un siglo tan complejo por medio de unos cuantos nombres y la enumeración fugaz de movimientos fundamentales''.
Asumido el riesgo de ''las imprecisiones y las injusticias'' que implica ''generalizar y al vapor'', Monsiváis expone: ''Son imprescindibles, desde luego, en materia de generosidad política, de visiones que sus enemigos calificaron de 'utópicas' (en el sentido de enloquecidas), Ricardo Flores Magón, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Lázaro Cárdenas... Por otro lado, en una suerte de conjunto escultórico de la ambición del poder, Venustiano Carranza, Alvaro Obregón, Plutarco Elías Calles. En otro nivel, el del estrépito catastrófico, con muchísimos puntos en común, aunque ninguno de los dos lo admita, hay que citar a Luis Echeverría y Carlos Salinas de Gortari.
''En vida literaria e intelectual el listado es abundante: José Vasconcelos, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Alfonso Reyes, José Gorostiza, Xavier Villaurrutia, Carlos Pellicer, Salvador Novo, Octavio Paz, José Revueltas, Rosario Castellanos, Elena Garro, Jaime Sabines, Carlos Fuentes, Rubén Bonifaz Nuño, Fernando Benítez, Ricardo Garibay. De éstos, algunos cubren espacios amplísimos: Vasconcelos, Reyes, Octavio Paz, desde luego. La lista es por supuesto y penosamente incompleta, pero ninguno de los citados resulta excluible por su calidad, la vocación llevada hasta sus últimas consecuencias, la renovación que trajeron consigo. Y en arte, cómo no citar a Silvestre Revueltas, Carlos Chávez, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Frida Kahlo, María Izquierdo, Rufino Tamayo, Ernesto García Cabral, Leonora Carrington, Gabriel Figueroa, Remedios Varo, Manuel Alvarez Bravo, Lola Alvarez Bravo, Luis Buñuel, Emilio Fernández, Nacho López, Héctor García, Guillermina Bravo... Y en vida popular, son inescapables Agustín Lara, Cantinflas, Tin Tan, Joaquín Pardavé, Jorge Negrete, Pedro Armendáriz, Pedro Infante, Dolores del Río, María Félix, Tomás Méndez y José Alfredo Jiménez.
"Como ves, el catálogo devora el espacio y arrincona a la entrevista en la zona de los inventarios. Pero cada uno de los incluidos le ha aportado a la sociedad mexicana (la mayoría no sólo a ella) estímulos, gozos perdurables, modelos, temas de conversación, orgullos nacionales y regionales... Lo que se te ocurra. Pero luego viene el riesgo de las exclusiones. Si se acepta el criterio (finalmente escénico) de tomar el siglo como un hecho concluido, entonces, así esté en en plena producción, debo incluir, entre otros, a Elena Poniatowska, Vicente Rojo, Sergio Pitol, Gabriel Zaid, José Emilio Pacheco, Rodolfo Morales, José Luis Cuevas, Francisco Toledo. Y los más jóvenes. El siglo ha sido productivo y un catálogo tiende a embalsamarlo.
Por lo que se refiere a movimientos, el cronista, autor de Escenas de pudor y liviandad y Los rituales del caos, destaca: ''Desde luego, la Revolución Mexicana, pero vista un tanto más de cerca, la Revolución se desglosa en una enorme cantidad de tendencias, de enfrentamientos, de facciones, de ideologías: son demasiados movimientos en uno. Allí coinciden, por ejemplo, el oportunismo como rector ideológico, el nacionalismo, la creación de instituciones, el reconocimiento –así sea superficial y frustrado-- de los derechos de obreros y campesinos, la emergencia del pueblo como entidad visible, incitadora de una estética, la creación del muralismo y de una novelística poderosa que incluye a escritores tan extraordinarios como Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, etcétera.
''El segundo movimiento es la modernidad, esta búsqueda frenética de un país distinto y ya no periférico, metropolitano en las actitudes mentales. La modernidad frenó la feudalización económica y cultural del país, pero a contra sensu auspició la corrupción devastadora, la burocratización del Estado, el ecocidio y la privatización (no declarada) de bienes nacionales a cargo de la casta política. Un tercer movimiento se concentra en las siglas del PRI y sus setenta (excesivos) años de dominio. No se puede disminuir su importancia ni la extensión de sus daños. Lo positivo (la interrupción de la lucha de facciones, el desarrollo institucional, la estabilidad y la pacificación) se descompone y se vuelve desastre al sumar las cargas de corrupción, de autoritarismo, de negación de vida democrática y derechos humanos, de impulso a una casta en la que no escasean los gángsters. Una cuarta tendencia fundamental es el 68, no sólo por la tragedia de Tlatelolco y las movilizaciones estudiantiles, sino porque una generación juvenil halla la continuidad del proceso de modernización en la protesta, la emergencia en las calles y de la búsqueda de un nuevo lenguaje.
"Y es valiosa la búsqueda de la democracia electoral por parte del Partido Acción Nacional (PAN), muy eficaz durante décadas. Y así por largo tiempo se haya dejado definir por el estalinismo y el sectarismo, hay aportaciones admirables de la izquierda, en la historia que va de los anarcosindicalistas de principio de siglo a los organizadores campesinos de los veinte; de los antifascistas de los treinta a los maestros normalistas del Movimiento Revolucionario del Magisterio; de los zapatistas de Morelos a los activistas de los derechos humanos''.
--Más específicamente, ¿qué personalidades de la izquierda y la derecha repercuten de un modo u otro en el siglo XX?
--Bueno, hay símbolos, líderes, historias del fracaso que se torna éxito, historias de éxitos efímeros. Mencionaría en una primera lista a Herón Proal, el agitador de principios de siglo que organiza la huelga inquilinaria en Veracruz y termina destruido por la incomprensión, la represión, la indiferencia. A Juana Gutiérrez de Mendoza, cercana a los anarcosindicalistas y una luchadora incansable del primer feminismo. A Valentín Campa, el militante dogmático, tozudo, de un estalinismo férreo pero honrado de una manera impresionante y con la dignidad suficiente como para rehusar participar en el asesinato de Trotski... La lista puede continuar, pero lo que más me interesa es reconocer este gran esfuerzo anónimo, religioso a su manera, de los que no se doblegaron al autoritarismo, que insistieron en sus ideales sin tomar en cuenta persecuciones y riesgos literalmente mortales.
''El campo religioso también ha dispuesto de seres admirables. No conozco muy bien su historia, pero sé de su consecuencia, su honradez, su entrega. Todo esto debe recuperarse, la historia de los ejemplos a contracorriente en un siglo hecho para la mayor gloria del capitalismo salvaje''.
--¿Después de Juana Gutiérrez de Mendoza, ¿quiénes continuaron con ese incipiente feminismo?
--El problema es la ausencia de un registro más detallado, pero son miles las maestras de primaria que participan en el sufragismo o defienden la causa de un sindicalismo justo e independiente. Son numerosas las organizadoras obreras y vale la pena mencionar a las radicales de los veinte y los treinta, las militantes combativas y expresivas cuya figura arquetípica es Benita Galeana. Y en un país tan públicamente tradicionalista y machista, falta el estudio de esas mujeres excepcionales que soportan ultrajes, burlas, persecuciones, y reivindican sus derechos. De citar a una persona, mencionaría a Nancy Cárdenas, la primera gran defensora de los derechos legítimos y legales de las minorías sexuales. Hoy, Marta Lamas me resulta la figura más significativa por su inteligencia, su coherencia, su integridad.
--¿Crees efectivamente que podemos hablar de héroes anónimos en este siglo?
--Creo que el heroísmo es casi siempre anónimo. La idea de heroísmo ligado a personas se ha desgastado con el escrutinio de biógrafos y autobiógrafos, al punto de que casi se podría decir ''Hasta los héroes tienen virtudes''. Es demasiado lo que sabemos de los grandes nombres, de su vanidad, de su sentido de la hazaña como estanque de Narciso. Así, las más de las veces el heroísmo impecable en México ha sido anónimo. Y cuando digo "anónimo" me refiero también a la falta de curiosidad pública para saber quiénes han sido seres admirables y en qué consisten sus vidas.
--Entiendo que hay una deuda ahí, que falta documentar eso.
--Sí, existe una deuda con su gran pasado de un país al que determina en exceso el star system, trátese de heroísmo, de cultura, de cine o de música. Pero el heroísmo sí existe, si queremos calificar de ese modo la actitud de los burócratas esforzados que no son deshonestos, de los organizadores obreros que no se corrompieron ni buscaron el ascenso inmediato, de los nacionalistas revolucionarios que creyeron devotamente en las posibilidades de servir al país. Y a diferencia de los choteadores de oficio, no menosprecio en lo más mínimo la actividad de las ONG, de los grupos de la sociedad civil. Sé que ha valido la pena el esfuerzo por construir una cultura de la tolerancia, por vivificar las redes de solidaridad, por oponerse a la corrupción, por oponerse a la opresión.
--Tus pasiones intelectuales, ¿no contienen una forma de adoración al star system?
--De culto, sí, sin duda. No sé si adoración. "Adoración" es una palabra que yo reservo para Greta Garbo, Marlene Dietrich, Judy Garland, Billie Holyday, Ella Fitzgerald, Elvira Ríos y Chelo Silva. Pero desde luego hay un grado enorme de reconocimiento. No concibo un trabajo periodístico e intelectual que no se funde en la admiración.
--El ejercicio mismo del periodismo en México, ¿tendría sus propias y particulares personalidades?
--Sin duda. Desde el no muy ejemplar Félix Palavicini hasta el, a su modo, ejemplar José Pagés Llergo, pasando por Julio Scherer García, protagonista de tres actos memorables: haber cambiado el rumbo de Excélsior en 1968, haber resistido en 1976 al golpe orquestado desde el gobierno de Luis Echeverría y haber creado Proceso. Pero también el periodismo está sembrado de tiburones, de capitanes de empresa en verdad nefandos, de empresarios que negocian a diario la "libertad de expresión". En el periodismo mexicano lo más ejemplar es el apego al profesionalismo de reporteros y articulistas en un ámbito donde lo redituable ha sido negociar entrevistas y elogios, y canjear por residencias las idolatrías sexenales, las omisiones, las campañas de odio.
--¿Hay extranjeros que merezcan ser considerados en esta lista de personalidades, necesariamente incompleta?
--Decenas, miles. México, como todo país, también está hecho fundamentalmente por presencias de todas partes. Voy a dar una lista parcial pero válida de creadores de gran repercusión en este siglo en México: Rubén Darío, Pablo Neruda, César Vallejo, Jorge Luis Borges, Pablo Picasso, Igor Stravinsky, William Faulkner, Valéry, Marcel Proust, André Gide, Saint-John Perse, Matisse, Hemingway, Scott Fitzgerald, Thomas Mann... Son presencias muy vivas en la cultura mexicana. Pero es una obviedad. Una historia cultural nacional tomada al pie de la letra es un absurdo. Toda historia cultural es internacional por esencia.
El siglo XX mexicano visto por Carlos Monsiváis, en vísperas del 2000.

Friday, March 05, 2010

México en tus sentidos, el país de las maravillas donde vive Felipe Calderón



Arturo García Hernández
Por fin alguien hizo caso al constante llamado de Felipe Calderón para hablar bien de México. Fue Willy Souza, productor de videos publicitarios y de promoción turística institucional, director artístico del museo mural itinerante México en tus sentidos, levantado en plena plancha del Zócalo e inaugurado la noche del miércoles (3 de marzo).

Se entiende por eso que el Presidente estuviera tan contento. Y se lo hizo saber a Willy: "Muchas gracias por toda esta emoción, por toda esta manera de ver y de amar a México".

Modesto, Willy no quiso quedarse con todos los créditos: "Dios es el mejor director de arte que he conocido, y México su mejor escenario, México y los mexicanos son el verdadero artista de este monumental museo itinerante".

El recinto fue levantado sobre una carpeta de asfalto que cubre las baldosas de una sección del Zócalo. El chapopote todavía estaba fresco en algunas partes cuando el mandatario cortó el listón inaugural y recorrió la exposición mientras Willy Souza (director de la productora Industria Films Studios) le contaba anécdotas en torno a algunas de las fotografías. Por ejemplo: que tuvo que pagar 50 pesos por cada foto tomada en el interior de la iglesia de San Juan Chamula; o que recorrió el país durante ocho años con 18 cámaras a cuestas (por lo que pudiera ofrecerse).

Con base en las fotos expuestas, se concluye que el México que a Calderón y a Willy Souza les gusta es un país rural, como locación de película campirana, de mercados coloridos (sin supermercados de cadenas trasnacionales), indígenas sonrientes (no hay racismo, ni violación de derechos humanos), artesanos laboriosos (que ganan bien por su trabajo), charros, máscaras, danzantes, trajes típicos, paisajes idílicos (no hay depredación ni desastres ecológicos), campesinos felices (no hay comunidades desoladas por la emigración), pueblos pintorescos, niños y jóvenes alegres (nada que ver con los menores de la guardería ABC ni con los estudiantes masacrados en Ciudad Juárez).

Pero ya se sabe que a los aguafiestas nada les gusta. Seguro llegarán y ante tan espectacular –valga el término– grandilocuencia visual, dirán que predominó una estética televisiva, sometida a los criterios del rating. Como ocurrió en días pasados, durante el anuncio del programa de celebraciones oficiales del centenario y el bicentenario. Dirán también que con los mismos recursos, y en ocasión del centenario de la Revolución, hubiera sido mejor una muestra de los grandes maestros de la fotografía que han visto a México a lo largo de los años, también con admiración y cariño: los hermanos Casasola, Mariana Yampolsky, Manuel Álvarez Bravo, Edward Weston, Lola Álvarez Bravo, Nacho López, Tina Modotti, Graciela Iturbide, Juan Rulfo, Enrique Bostelmann, etcétera, etcétera, etcétera.

Ah, y quisquillosos como son, los aguafiestas preguntarán si el dinero no alcanzó para ponerle siquiera una breve ficha descriptiva a cada foto, dar un poco de contexto histórico o geográfico. Sobre todo porque el propio Willy Souza aseguró durante el recorrido con Calderón que cada una de las personas retratadas tienen nombre y apellido. Menos mal.

De seguro también refutarán la inflamada afirmación de Calderón en el sentido de que México en tus sentidos es una visión plural y diversa del país. Dirán que, más bien es una mirada aséptica, preciosista, efectista, edulcorada.

Mientras, como dijo Willy, "lo que México necesita es que lo abracen, que lo dejen de atacar". Por eso –indicó el publicista– México tiene "que ser venerado como veneramos a nuestras madrecitas (no precisó el sentido de la frase), a nuestra Selección".

Y acuñó una frase que parece sacada del promocional del gobierno federal, que por estos días suena a todas horas en la radio: "A México lo respiras, lo escuchas, lo pruebas, lo tocas, y lo ves a diario".

Cómo no se iba a emocionar el Presidente, sobre todo porque México en tus sentidos "hace que apreciemos las enormes riquezas de lo que somos y de lo que tenemos, que están mucho más allá, mucho más arriba, mucho más distantes que los problemas que tenemos, también".

Al final agradeció a los patrocinadores la invitación a inaugurar el recinto ambulante. Por cierto, el único logo visible de algún patrocinador era el de Televisa.

Por fin alguien le hizo caso a Felipe Calderón.

(Publicado en La Jornada, 5 de marzo de 2010)

Friday, December 11, 2009

HOMENAJE A HUBERTO BATIZ EN BELLAS ARTES

En ocasión de sus 75 años de edad, el escritor y periodista cultural Huberto Bátiz recibió un homenaje en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, el 6 de diciembre de 2009. En ese marco, fiel a si mismo, el autor de "Por sus comas lo conoceréis" echó mano de su palabra filosa y corrosiva, daga y veneno. No dejó títere con cabeza: Octavio Paz, Carlos Fuentes, Fernando Benítez, Carlos Monsiváis, Enrique Krauze, Enrique Serna, Guillermo Sheridan.

Friday, November 27, 2009

Telecracia, clase política corrupta, sociedad apática - EL DEBATE INAPLAZABLE 2 y última

El pasado 28 de octubre, la última de las mesas redondas del ciclo Centenarios ¿Qué celebramos?, organizadas por Teatro El Milagro, derivó en un intenso y significativo intercambio de críticas y opiniones sobre el presente y el futuro del país. En la mesa estaban Manuel Bartlett, Javier Corral y Alejandro Encinas, del PRI, del PAN y del PRD, respectivamente. El debate se dio cuando tuvieron que enfrentar las preguntas, críticas y reclamos de los asistentes al recinto. Entre los temas abordados, sobresalieron tres: la corrupción y sometimiento de las clase política ante los poderes fácticos; el riesgo de que Televisa y TV Azteca se erijan como las grandes electoras; y la apatía y el individualismo de amplios sectores de la sociedad ante lo que sucede en el país.
Por su vigencia y pertinencia recupero en este video aspectos de ese debate que, sería deseable, se extendiera a todos los ámbitos de la sociedad. Me parece urgente e inaplazable.

Telecracia, clase política corrupta y sociedad apática - EL DEBATE INAPLAZABLE 1

El pasado 28 de octubre, la última de las mesas redondas del ciclo "Centenarios ¿Qué celebramos?", organizadas por Teatro El Milagro, derivó en un intenso y significativo intercambio de críticas y opiniones sobre el presente y el futuro del país. En la mesa estaban Manuel Bartlett, Javier Corral y Alejandro Encinas, del PRI, del PAN y del PRD, respectivamente. El debate se dio cuando tuvieron que enfrentar las preguntas, críticas y reclamos de los asistentes al recinto. Entre los temas abordados, sobresalieron tres: la corrupción y sometimiento de las clase política ante los poderes fácticos; el riesgo de que Televisa y TV Azteca se erijan como las grandes electoras; y la apatía y el individualismo de amplios sectores de la sociedad ante lo que sucede en el país.
Por su vigencia y pertinencia recupero en este video aspectos de ese debate que, sería deseable, se extendiera a todos los ámbitos de la sociedad. Me parece urgente e inaplazable.

Tuesday, November 10, 2009

Mardonio Carballo y Juan Pablo Villa en el 5o. Festival de Poesía en Voz Alta

El actor y poeta, Mardonio Carballo, y el cantante y compositor Juan Pablo Viila, presentaron en el quinto Festival de Poesía en Voz Alta el espectáculo poético musical "Xolo", conformado por poesía en náhuatl y español, e improvisación vocal. Xolo --dice el programa de mano-- significa desnudez o l afranqueza de las personas, en este caso de dos artistas sobre el escenario.

Monday, November 02, 2009

Así se coge en Juchitán


Entrevista inédita con el narrador, poeta, periodista, erotómano y traductor zapoteco Macario Matus. Originario de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, nació el 2 de enero de 1943. Es autor de los poemarios Los zapotecas y Laja del tiempo, entre muchos otros. Redactada en primera persona, la entrevista fue realizada hace un año. En ella Matus da testimonio de la singular vida sexual de los zapotecos del istmo. El escritor falleció el seis de agosto pasado. El domingo 1 de noviembre de 2009 se inauguró en Tlatelolco el Centro Cultural Yo'o Za'a, que lleva su nombre.


Yo tenía como siete años cuando por primera vez vi coger a mi mamá. La vi sin la intención de ver. Es que toda mi familia dormía en un mismo cuarto. Un día me despierto y veo a mi mamá montada en mi papá. ¡Ay, cabrón! En eso se levanta mi padre y me de cintarazos. No es que fuera malo verlos si no que se creía que una impresión fuerte saca a otra. Allá en Juchitán existe la idea de que los niños que ven un acto sexual se enferman y mueren si no lo cuentan. A mí me borraron la impresión a cintarazos y no me enfermé. Un hermano mío estuvo al borde de la muerte porque también vio una vez. Entonces le dijeron que tenía que contarlo en público, montado en un burro, por todo el pueblo y por la orilla del río. Y los niños y los jóvenes le iban preguntando: ¿y cómo era? ¿cómo entraba? ¿cómo salía? ¿a qué sonaba? Lo contó y se curó. Yo creo que es una costumbre que viene de los antepasados zapotecos.
Otra costumbre es que para desvirgar a una mujer, los hombres usan el dedo medio, no el miembro viril. El dedo es más sensible para abrir a una virgen, porque el que está entre las piernas es un pendejo que no siente tanto la apertura y lo pueden engañar. En cambio al dedo no. En la noche de boda el hombre lleva un pañuelo blanco, mete el dedo y, claro, sangra la mujer. Y en la noche invita a sus amigos y a los amigos de ella para mostrarles el pañuelo con la sangre. Y dicen: “¡Salió virgen, cabrón, salió virgen!” Se hace una fiesta enorme, se bebe vino rojo y la mujer se acuesta rodeada de tulipanes y rosas rojas. Eso se hace sobre todo en los alrededores de Juchitán, en los pueblos, ya no tanto en la ciudad. Si no hay sangre no hay boda. Todavía en Juchitán es muy importante la virginidad de las mujeres. Los que nos venimos a la Ciudad de México a estudiar ya estamos aculturizados y se nos olvida eso, pero todavía es muy importante allá.
Algunas mujeres hacen trampa y esa noche la abuela degolla una gallina y ella moja su calzón o su pañuelo con la sangre de la gallina.
Yo pienso que son costumbres que han sobrevivido. Lo zapotecos del Itsmo nos fuimos del valle de Oaxaca cien años antes de la llegada de los españoles y llegamos a Tehuantepec y a Juchitán. De modo que ya no nos alcanzaron y nos llevamos las costumbres. La iglesia tampoco nos alcanzó. Y cuando llegaron ya no les hicimos caso. Históricamente Juchitán ha estado en lucha, los zapotecos del istmo nunca fuimos vencidos, nunca fuimos enjaulados como bestias.
Cuando llegaron los españoles destruyeron todas las representaciones eróticas paganas. Pero quedamos nosotros, no pudieron destruir el ser vivo. Por eso por lo menos en lo sexual no tuvimos freno. Ahora tampoco. La sexualidad no está prohibida y, por ejemplo, un viejo puede enamorar a una jovencita siempre y cuando le responda casándose con ella y apoyándola económicamente. Desde muy jóvenes están ávidas, será por el trópico, por el sol. Hace tanto calor que todo mundo se adelanta. Desde temprana edad ya están listas. No se toma a mal, es natural. Son muy sexuales. La moral judeocristiana es la que impone que no se haga. Pero cuando ya están formadas la edad no importa. Aunque también saben que si a una mujer la seducen o la penetran, ya no va a casarse. La sociedad la va a deturpar porque ofendió a la familia. Pero también hay jovencitas que son desvirgadas y viven bien y se casan después, pero ya ejercieron su gusto. Y si ya están casadas y alguien les cae bien o les gusta, basta un guiño y dicen órale.
El problema no es coger. La cosa es que tocar a una mujer es tocar su alma y tienes un gran compromiso con ella. Y si coges y sale embarazada pues te tienes que casar. Por eso muchos hombres de mi generación fuimos desvirgados por homosexuales, ahí te desahogabas y ellos felices. Nada más estaban esperando. Yo tenía una novia homosexual que nada más andaba viendo quien tenía la verga parada.
En Juchitán, sabido es, hay muchos homosexuales y lesbianas. Las lesbianas están ocultas, pero los homosexuales desde que yo era niño me acuerdo que los veía. Muxes, les dicen. Caminaban como mujeres, vestían como mujeres, bailaban con sus machos y vivían con sus novios y no había ningún problema. Las lesbianas igual. Una libertad absoluta. Cuando nace un niño en Juchitán y se le ven rasgos femeninos, la mamá se alegra porque ese niño nunca se va a ir, no se va a casar, se quedará a ayudar a mamá y a papá. Los va a cuidar en su vejez. Va a trabajar como hombre hasta morir, pero tiene la sensibilidad de una mujer. Es un gusto tener un hijo homosexual.
Así se coge en Juchitán.

Thursday, October 29, 2009

CONJUROS Y EBRIEDADES - Poesía y rezos tzotziles

Sublime fue la participación del Taller Leñateros de Chiapas en la apertura del 5o. Festival de Poesía en Voz Alta en la Casa del Lago. El Taller fue fundado por mujeres tzotziles hace 34 años, "los hombres llegaron después". El espectáculo presentado en la Casa del Lago es una proyección escénica del libro-objeto Conjuros y Ebriedades, en si mismo una espléndida obra de arte. Las ilustraciones incluidas en el video están tomadas del libro. Los artistas que integran el Taller elaboran el papel en que está hecho el libro, escriben los textos, lo ilustran y encuadernan.

Monday, October 05, 2009

Una entrevista con Mercedes Sosa en 1987




Hace casi 22 años, tuve el privilegio de entrevistar a Mercedes Sosa, a propósito de una serie de presentaciones que llevó a cabo en el Auditorio Nacional. La entrevista se publicó en el periódico La Jornada el 12 de noviembre de 1987. La reproduzco con motivo del fallecimiento de "la negra", como le decían de cariño; va tal cual, sin matizar ni siquiera mi ingenuidad de esos años.
Me parece que varias de las cosas que dijo Mercedes Sosa en dicha entrevista, son de una absoluta vigencia. La foto es de Raúl Ortega



Arturo García Hernández
Estamos frente a frente con Mercedes Sosa, tal como a ella le gusta: mirando a los ojos de su interlocutor. Y no hay un afán intimidatorio en tal actitud. No puede haberlo en ese rostro amable y bonachón, ni en la segura parsimonia de su hablar, convincente y sin embargo ajeno a las tentaciones de la grandilocuencia. En todo caso, Mercedes Sosa es una mujer sabia que en las miradas percibe si sus palabras son o no comprendidas.
En entrevista con La Jornada, la cantante argentina comienza recordando el anhelo que tenía de ser popular. En la actualidad sus conocidas actuaciones ante 10 mil, 30 mil o 50 mil gentes le dicen que algo ha conseguido, pero lo encuentra inexplicable, pues, además de ser “una persona tímida”, nunca “he tenido una enorme difusión, siempre he sido una artista marginada”. No lo afirma tajante, pero deja entrever que para esa marginación mucho ha tenido que ver la posición política que ha asumido.
“En México yo estrené dos temas mue importantes para mi vida: El triunfo agrario y Cuando tenga la tierra. Son canciones muy fuertes que me han costado muchos dolores, muchas amarguras. Finalmente, lo que cantantes como yo tenemos que saber es si es desechable lo que grabamos o cantamos, o es una cosa que va a quedar para algo…”.
--¿Para cambios?
--No sé si para cambios, no sé. Porque creo que los cambios en la sociedad los hacen tanto los artistas como la gente del pueblo, todos juntos, aunque indudablemente hay artistas que significan mucho.
--Si no eran cambios, ¿qué buscaba cuando cantaba esas canciones fuertes?
--Cuando yo cantaba esas canciones, y siento exactamente igual, tenía un gran sentimiento de ternura y solidaridad por la gente que ha nacido en la miseria, y me preguntana la razón de estas desigualdades. La vida es muy dolorosa para muchas gentes.
Conceptos tan desgastados, tan manipulados, recobran autenticidad en la voz de esta Mercedes Sosa que, con 38 años de actividad frente al público, es la matrona del canto latinoamericano.
--Señora, ¿no le frustra, por un lado, no poder hacer el cambio y, por el otro, enfrentarse a problemas tremendos, sobre todo de difusión, a causa de su posición política?
--Siempre se ha dicho que el artista no debe tener opiniones políticas, que no debe pensar en sufrimientos, y que al no pensar más feliz va a ser. Hay artistas que no hacen ni dicen nada y paradójicamente les va muy bien. Yo elegí este camino y no el otro. Elegí el más difícil. De todas maneras la desilusión no es por el público realmente; todos son procesos muy grandes y llenos de problemas de los que no se puede culpar a nadie. Ahora, si se tiene en cuenta los países que he conocido y la gente a la que he llegado, creo que no me hago tan mala vida.
Cuando recuerda momentos de sus viajes por el mundo --España, Nicaragua, Holanda, Alemania, Suecia, Argentina, Estados Unidos, tan sólo en este año--, la Sosa se emociona como una niña; una niña que no pierde la capacidad de sorprenderse. Con todo, no pierde la mesura.
--Al hablar de desilusión ¿es porque ha pasado su pasión por el canto?
--No, la pasión por el canto es algo imposible de terminar.
--Pero como cantante, Mercedes Sosa era más combativa ¿no?
Sin inmutarse, la intérprete de Violeta Parra y Víctor Jara, entre otros, dice casi como para sí misma:
--Puede ser, puede ser… Puede ser eso, pero nunca, jamás, he dejado de creer en lo qu ehe creído. Puede ser que las canciones haya cambiado, yo nunca he cambiado… Los años traen sabiduría. Los años, tengo 52, traen una gran paciencia, que no es lo mismo que resignación. Para nada estoy resignada, ni pienso que nosotros estuvimos equivocados al pensar que las cosas tienen que cambiar. Pero creo que hay gente que tiene que luchar, es hora de que luchen todos; yo siempre he estado luchando y siempre he estado hablando, ya no quiero hablar más. Tienen que ser mejor repartidas las responsabilidades. No se les puede pedir permanentemente a los cantantes o a los músicos posiciones tan duras. Todos debemos tenerlas.
--¿Se les ha exigido más de lo debido a los cantantes comprometidos?
--Se les ha exigido demasiado. Y mire usted, yo a estas alturas de mi vida tengo que decirlo: tenemos que ser más. Es muy duro cargar sobre escritores, poetas o músicos, todos los procesos de un pueblo. Es injusto, pero de todas maneras está bien, somos nosotros los artistas quienes hemos elegido ese camino.
Dice “la Mercedes” que estos señalamientos no son una queja: “Para nada. No sé realmente que hubiera sido de mi vida si no hubiera pensado como pienso. Hubiera sido una mamá de familia tucumana, más gorda de lo que estoy ahora, que estaría haciendo empanadas para toda mi familia. Eso hubiera sido mi vida.”
Al referirse a sus inicios y a los compositores de ese tiempo, Mercedes Haydeé, su verdadero nombre, dice que se leía mucha poesía, más que ahora. “Cuando yo era joven, se hablaba de la poesía de Neruda, por ejemplo. De esa gente que leía surgieron los prosistas, la gente que ha hecho la literatura que actualmente tenemos en Latinoamérica. De ahí salió Mario Vargas llosa, no el que los banqueros, sino el que escribió La ciudad y los perros, que es otra cosa.”
Son muchos los temas que van surgiendo en la plática de Mercedes Sosa. Cada uno de ellos sería motivo de una entrevista: el exilio, el feminismo y el machismo (“los hombres han ido cambiando para bien”, “mi patria es un país de mujeres fuertes, si no no existirían la madres ni las Abuelas de la Plaza de Mayo, ¡y miedo que les tienen!”), el futuro, sus anhelos.
Nos despedimos, y tras invitarnos a las presentaciones que a partir de hoy inicia en el Auditorio Nacional (20:30 horas), Mercedes Sosa nos dice: “Ya ve como no era tan difícil hablar mirándonos a los ojos.”

Friday, June 05, 2009

Toni Morrison y "La canción de Salomón": elogio de una obra maestra




Hace un par de meses encontré --en una pila de libros viejos puestos a la venta sobre el piso, junto a una entrada del Metro Pantitlán-- una novela de la escritora estadunidense Toni Morrison (Ohio, 1931): La canción de Salomón. Me costó 15 pesos. No la compré por su bajo precio sino por lo mucho que me había gustado otra novela de la autora, Paraíso (según supe después, ésta no le agradó tanto a la crítica especializada). Empecé a leer La canción de Salomón la semana pasada y ayer terminé sus más de 400 páginas. Estoy impactado, conmovido, agradecido. Pocas veces he obtenido tanto por tan poco dinero. Mis opiniones son las de un lector, no las de un crítico literario. Que conste.
Como toda gran obra, La canción de Salomón ofrece varios planos de lectura:
--la historia cuenta la saga de tres generaciones de una familia negra dividida por las posturas divergentes de sus miembros ante el problema del racismo y la opresión.
--la magistral configuración sicológica de los personajes: complejos, contradictorios, entrañables, misteriosos, siempre verosímiles. La historia descansa sobre Lechero, cuyo verdadero nombre es Macon Muerto, el mismo que lleva su padre y el mismo que llevaba su abuelo. Tiene una tía, hermana de su padre, que se llama Pilatos, enigmática mujer cuya principal característica es carecer de ombligo. Lechero debe su sobrenombre al hecho de que a los 12 años de edad su madre todavía lo amamantaba. No porque el quisiera o lo necesitara, sino porque era de los pocos placeres que ella se podía procurar.
--La novela también muestra una panorámica de lo que podríamos llamar el Estados Unidos profundo (valga la falta de concordancia entre el sustantivo en plural y el calificativo en singular), desde la perspectiva de los negros, pero sin maniqueísmos. Impera una verdad literaria y vital que no se somete a criterios políticamente correctos ni hace concesiones sentimentaloides.
--Otro punto destacable es cómo concilia la parte realista del relato con los mitos y leyendas que permean el imaginario colectivo de la sociedad retratada en la historia. Es inevitable pensar en García Márquez, pero aclaro que no se trata de una imitación. Bastante talento, imaginación y y oficio tiene la Morrison como para descender al nivel de mera imitadora.
--En su dimensión metafórica, la novela puede ser leída como una exploración del peso –cultural, físico, afectivo-- que, consciente o inconscientemente, la genealogía tiene en la vida de las personas, por identificación o por rechazo.
Toni Morrison ganó con todos los merecimientos el Premio Nobel de Literatura en 1993. La distinción hizo voltear los ojos del mundo hacia una obra sólida, trascendente, intensamente humana. Hoy ya no está “de moda”, pero a juzgar por lo que he leído de ella, sus libros resultan absolutamente vigentes, intemporales.
Amo a esta escritora por escribir lo que ha escrito, por apelar a la inteligencia y a las emociones, sin descuidar el aspecto estético de la literatura. Por eso la amo y por todo lo que me ha producido al leerla.

Monday, March 30, 2009

Palomazo de Oscar Chávez en el 2° Encuentro de Escritores por la Tierra, en Xalapa

La madrugada del 28 de marzo, Oscar Chávez se echó un palomazo en el brindis de clausura del Segundo Encuentro de Escritores por la Tierra, llevado a cabo en la ciudad de Xalapa. Ante la insistencia de su privilegiado público, no pudo evitar cantar "Por ti". Lo acompaña Delfor Sombra, cantante y compositor de origen argentino avecindado en México.

Tuesday, March 24, 2009

Armando Rosas en la Sexta Noche de Primavera

Armando Rosas fue uno de los participantes en la Sexta Noche de Primavera en el Centro Histórico de la Ciudad de México, entre la noche del sábado 21 y la madrugada del domingo 22 de marzo. En un foro habilitado en la calle de Gante, varios cientos de personas aclamaron al fundador de la hoy desaparecida Camerata Rupestre. "Cumbia vudú" es una de las rolas que interpretó.

Monday, March 23, 2009

Jaime López y Roberto González en la Sexta Noche de la Primavera

Casi al final de su participación en la Sexta Noche de la Primavera, ya en la madrugada del domingo 22, Jaime López invitó a subir al escenario a Roberto González, para interpretar El Huerto, especie de himno generacional que llenó de recuerdos la calle de Gante. La rola forma parte del disco Roberto y Jaime, sesiones con Emilia, grabado a principios de la década de los 80, uno de los mejores en la historia del rock mexicano. Lo que más sorprendió cuando López y González empezaron a interpretar El Huerto fue ver que en el coro multitudinario que los acompañó no sólo había veteranos, sino también mucha gente joven. Fue un instante memorable.

Sunday, March 22, 2009

Jaime López en la Sexta Noche de Primavera

Jaime López fue uno de los participantes en la emotiva velada rupestre llevada a cabo la noche del sábado 21 y madrugada del domingo 22 de marzo, como parte de los festejos de la Sexta Noche de Primavera en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La chilanga banda que se reunió para la ocasión estaba integrada lo mismo por cincuentones de la generación de López que por chavitas y chavitos que aún no nacían cuando el compositor ya andaba rockanroleando. A López le correspondió cerrar el recital en la calle de Gante, donde alternó el escenario con Rafael Catana, Carlos Arellano, Armando Rosas y Roberto González.

Monday, March 09, 2009

París - Neza (La gárgola migrante)

¿Cómo llegó hasta aquí? ¿Huyó o la secuestraron? ¿Salió de paseo y se extravió? ¿De qué se esconde, de quién? ¿Se aburrió acaso de París? ¿Se cansó de posar durante siglos para turistas insolentes y peregrinos solemnes que visitan la Catedral de Notre Dame? ¿No extraña la luz prodigiosa de aquel cielo, la sinuosa belleza del Sena a sus pies? ¿No añora la arquitectura de la ciudad más fotogénica del mundo? ¿Qué la sedujo bajo la grisura de este cielo, de estas calles?

Tuesday, March 03, 2009

LAS PLUMAS DE LA SERPIENTE / 3 y última

Sin el levantamiento del Ejército Zapatista de LIberación Nacional en 1994, no se explica la atención que, en distitnos ámbitos de la vida pública, tienen los pueblos indígenas y sus particulares y complejas problemáticas. Todavía falta mucho por avanzar pero algunos pasos se han dado. En ese contexto hay que situar los programas Las plumas de la serpiente, que se transmite dentro del noticiario Noticias MVS que conduce Carmen Aristegui en el 102.5 de F.M., y De raíz luna, que se transmite los miércoles a la medianoche por Canal 22. Ambos conducidos por Mardonio Carballo. Esta es la tercera y última parte de la entrevista con el poeta, actor y periodista, realizada con ese motivo.

Monday, March 02, 2009

LAS PLUMAS DE LA SERPIENTE / 2

La lucha de los pueblos indígenas no es contra nadie en particular --dice Mardonio Carballo en esta segunda parte de la entrevista--, es contra la historia y el racismo que de ella se deriva. Esta lucha empezó durante la conmemoración de los 500 años de la Conquista y se reforzó con el alzamiento zapatista en Chiapas. La presencia de los temas indígenas en los medios masivos, es resultado de esa lucha.

Wednesday, February 25, 2009

LAS PLUMAS DE LA SERPIENTE / I

Hace cinco años, Mardonio Carballo --actor, poeta y periodista náhuatl-- comenzó a transmitir una cápsula radiofónica sobre la cultura y problemática contemporáneas de los pueblos indígenas de México. Las plumas de la serpiente se llamó la emisión que semanalmente ocupaba un espacio dentro del noticiario que entonces tenía la periodista Carmen Aristegui en W Radio. Era la primera vez que un medio comercial masivo daba cabida regular y sistemática a la voz de los indígenas mexicanos. La originalidad, la innovación, el universo que mostraba la cápsula, derivaron en una entusiasta aceptación de la audiencia. Tiempo después Carballo fue invitado a hacer una versión para el Canal 22, bajo otro título: De raíz luna. Con la salida de Aristegui de la W y la conclusión de la primera temporada en televisión, ambos programas entraron en receso. Ahora están de nuevo al aire. Las plumas de la serpiente se transmite semanalmente en el nuevo noticiario que conduce Aristegui en el 102.5 de F.M., de Multivisión, y en Canal 22 acaba de comenzar la segunda temporada de De raíz luna. Entrevistado con ese motivo, Mardonio Carballo cuenta su experiencia y reflexiona sobre el significado de ambos programas en la lucha de los pueblos indígenas por sus derechos. Esta es la primera parte de la entrevista.

Monday, February 16, 2009

Memorias del table dance / III y última

Tercera y última parte de la entrevista con la periodista Gabriela Granados, autora del libro Susana, memorias del table dance, de reciente publicación. Susana es el pseudónimo que utiliza Granados en un blog. En la contraportada del libro, Susana escribe: "El table dance es un gran negocio donde personas con muy distintos motivos participan en un juego de seducción, engaño y manipulación, protagonizado por los clientes que, a punta de billetes, viven momentáneamente la ilusión de ser adorados, y las chicas que deben hacerles creer que son guapos y deseables para extraer de ellos tanto dinero como sea posible". Y aclara: "No soy madre soltera. No secuestraron a mis hijos, no me engañaron diciéndome que iba a ser mesera, no me prostituyeron a la fuerza, no me encerraron bajo llave ni me retuvieron el pasaporte o el boleto de avión, como a algunas. Simplemente participé en un juego que, como todos, tiene sus propias reglas."